El fondo y la forma. Tema para Taller de Lectura.

 

Escrito por Raysan el 05 de abril de 2014 como Tema del Taller de Lectura que dicta en FNAC-Bulevar de Alicante.

“Las palabras no alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma”.       Julio Cortázar.

Julio Cortazar_03

De igual modo que en un ser vivo sus órganos vitales quedan resguardados por la membrana exterior que lo recubre y protege, ya sea un caparazón o una piel escamosa, en todo ser humano reconocemos un aspecto exterior y otro interior. Cuando Aristóteles concibió los conceptos de “la sustancia”  y “la forma”, comenzamos a separar dos aspectos que componían una misma realidad. Desde entonces, algunas personas valoran más la forma, la apariencia material de las cosas, y otras, valoran sobre todo lo profundo, lo esencial.
Al igual que ocurre en los seres vivos, en los libros también debe lograrse un perfecto ensamblaje entre la forma y el fondo. No podemos separarlas, porque no son aspectos antagónicos sino complementarios: un buen escritor sabrá cuidar el aspecto formal de la escritura y también su fondo; es decir, mantendrá una esmerada dicción y vocabulario acompañadas de imágenes y reflexiones personales que muestren valores, sentimientos, ideas, principios e ideales que trasmitan profundidad.
A menudo, un escritor debe elegir entre un lenguaje culto, que tan solo resultará asequible a unos pocos lectores, o aquel más próximo al lenguaje coloquial, que será más cercano para muchos. Sin embargo, un verdadero escritor jamás sacrificará el contenido de su obra ante las exigencias de la forma, pues sin duda sabrá expresar sus ideas con un lenguaje pulcro y cuidado, aparentemente sencillo pero profundo a su vez.
El lector incauto, aquel que se satisface con las cabriolas del lenguaje, permitirá que adulen sus sentidos con extranjerismos, expresiones de moda, palabras burdas o malsonantes, neologismos cuyo único valor radica en su originalidad. No obstante, el lector experto desconfiará de aquellos presentes que se ofrecen con delicados envoltorios y lazos de celofán pues a menudo tan solo encierran humo.
En todo caso, la forma debe ir siempre en consonancia con el contenido. En la descripción de un personaje medieval, podrá decirse que era taimado y astuto, pero no tildarlo de mafioso, ni argumentar que manejaba bien su inteligencia emocional, pues dichos términos corresponden a una visión actual.
Libro_Harry Quebert_00Tal como dice Jöel Dicker en su obra La verdad sobre el caso Harry Quebert, las grandes editoriales se interesan por novelas escritas con mucho diálogo, personajes poco definidos, escaso vocabulario y sin reflexiones… pues resultan ser las de mayor número de ventas. Están elaboradas con mucha acción, entretienen, son fáciles de leer y no crean grandes complicaciones mentales al lector.
La mayoría de lectores busca en la lectura la distracción y el entretenimiento, lo cual es lícito. El lector experto no solo aspira a divertirse leyendo, sino también a desarrollar su mente, a formarse, a comprender mejor al ser humano y al mundo que le rodea. Y eso es algo que solo un buen escritor sabe ofrecer, porque en sus manos, la forma es un instrumento para llegar al fondo de las cosas.

 

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