El arte de ser escritor – Presentación de libro.

El arte de ser escritor – Ramón Sanchis Ferrándiz

el arte de ser escritor

TÍTULOS DE LAS OBRAS: El arte de ser escritor. EL último manual de escritura. TOMO 1: Escritura Creativa. TOMO 2: Técnicas de Escritura.

AUTOR: Ramón Sanchis Ferrándiz.

EDITORIAL: LIBRANDO MUNDOS SC.

AÑO DE EDICIÓN: diciembre 2015.

ISBN Nº.: 9788494477317  /  9788494477300.

Nº DE PÁGINAS: 296  / 319.

TEMÁTICA: Literatura española.

El arte de ser escritor se compone de dos tomos, los cuales incorporan como subtítulos: El último manual de Escritura Creativa(tomo 1) y Técnicas en su segundo volumen. El primer libro se estructura en treinta y dos temas dedicados a la escritura creativa más un anexo que incluye cuarenta y dos ejercicios de redacción. El tomo segundo, dedicado a las técnicas de escritura, se divide en veintitrés capítulos, más treinta y dos prácticas propuestas para asentar los conocimientos adquiridos en la parte teórica de los contenidos. En conjunto, un compendio de conocimientos útiles para lectores críticos y escritores noveles desarrollado en 615 páginas. La presentación amena de las explicaciones vertidas en cada apartado hace de esta obra un manual con el que se disfruta mientras se aprende.

La exposición de los temas se complementa con citas y una selección de textos cuyo origen se encuentran repartidos entre escritores de reconocido prestigio, autores cuyas novelas se han convertido en bestsellers  y otros pertenecientes a los alumnos de las diferentes ediciones del Taller de Escritura Creativa de El Libro Durmiente. Ramón Sanchis se ha mantenido al margen de prejuicios sin realizar cesiones a quienes se arroban el derecho de valorar qué obra es de calidad y cuál otra debe ser rechazada. Cuando se trata de ilustrar un contenido teórico, igual cita a Cervantes, Dostoievski, Tolstoi,  Shakespeare, Antonio Muñoz Molina, Don Brown, Joël Dicker o a alguno de sus alumnos, siempre que el texto ayude en la exposición del tema.

La lectura de estos tomos se puede realizar seleccionando los temas según criterios de preferencia o de forma íntegra (es aconsejable esta segunda opción), prestando atención a los conceptos e ideas que nos despiertan el interés. A continuación, conviene ubicarlos en un lugar accesible de la estantería donde recurrir en caso de duda. De tal forma, dispondremos en nuestra biblioteca de un preciado manual de consulta sobre cuestiones de estilo, recursos y técnica de escritura.

Es una obra total, una recopilación de los saberes requeridos para iniciarse con garantías y rigor en la escritura. Lo único que no aporta es el talento personal de cada uno: “… siempre se podrá mejorar la manera de escribir, aunque hay un sello personal en cada ser que difícilmente puede alterarse”.

Es también una obra valiosa para quien desea convertirse en un lector con criterio que aspira reconocer las bondades de un escrito. Se trata de un salto cualitativo que va más allá de la lectura pasiva que se realiza, tan solo, por entretenimiento. La lectura comprensiva de este manual capacita para identificar el tipo de narrador, la cualidad de un personaje, la estructura de la trama, reconocer la belleza estética de sus figuras literarias, identificar el tema y explicar, a la vez que explicarse con claridad, el argumento de una obra.

El Libro Durmiente ocupa un lugar destacado en esta obra. Ramón Sanchis ha contribuido significativamente en su desarrollo y, de forma simbiótica, se ha nutrido de experiencias y saberes literarios que, con posterioridad, ha sabido utilizar en los contenidos del manual.

Ramón ha volcado su experiencia y conocimientos en cada tema. En la obra es el profesor el que habla-escribe y el alumno el que escucha la lección mientras lee. En ocasiones se atisba al maestro solícito y atento que aconseja a su discípulo. Como podrá comprobar el lector, este manual no está escrito por un preceptor de lengua sino por el profesor de un taller de escritura. Atendiendo a la dimensión poliédrica del autor (cuya formación e intereses aúnan las facetas científicas y humanistas), en el presente manual encontramos:

  • Su naturaleza filosófica, cuando aboga por el compromiso y profundidad de ideas exigible al escritor en sus expresiones literarias.

  • Su condición técnico-científica, observable en la estructuración y composición de los temas, en su agrupamiento por materias similares, así como en el estilo descriptivo y expositivo que busca la precisión y claridad de sus explicaciones.

  • En su vertiente didáctica, nos encontramos al profesor que explica de manera comprensible los temas más arduos, mostrando al lector lo más significativo de cada materia. De tal forma, el lector-alumno puede seguir las clases a su ritmo según su disponibilidad de tiempo e intereses.

  • De su cualidad literaria destacamos su estilo sencillo y directo en el que cada palabra se inserta en el conjunto con la precisión de un relojero, logrando que su lectura sea ágil y entretenida.

????????????????

Estética sin ética no es una opción para el autor. Ramón Sanchis impele a sus alumnos a que elijan adecuadamente cada palabra de su biografía para convertirse en buenos escritores y mejores personas: “…desde nuestro enfoque humanista creemos que el escritor debe estar comprometido con el ser humano y la Naturaleza, con su tiempo histórico y sus gentes, tanto como ha de estar comprometido consigo mismo y los valores éticos”.

Sobre el vasto contenido de ambos volúmenes no es posible entrar en detalle dada la extensión de este artículo. Aún con todo, presentaremos algunos de los temas que en ellos concurren anhelando despertar el interés por su lectura.

Tomo 1

Este volumen está dedicado a las técnicas de escritura creativa y en él se analizan las técnicas narrativas: “la descripción, la creación de atmósferas y personajes, los tipos de narrador y sus puntos de vista; las diferencias entre relato, cuento y novela; el ritmo y el tono narrativo; la escena, la acción, los saltos temporales y reflexiones; el suspense y la intriga…”

En la “Introducción”,  así como en el Tema 1 “El arte de escribir” y en el 31 “El escritor comprometido” Ramón Sanchis sintetiza sus fundamentos acerca del noble arte de la escritura. Son sus capítulos más personales, imprescindibles si se quiere conocer al autor.

El apartado segundo de la Introducción del Tomo 1 (y más tarde en los Temas 3 “Uso inapropiado del lenguaje (I)” y 4 “Uso inapropiado del lenguaje (II)” del Tomo2) lo dedica a los “Errores frecuentes al escribir”. Es posible que, tras su lectura, el escritor novel sienta un cierto estupor: ¡No sé escribir! ¡Cuántos errores cometo! ¡Esto es muy difícil! En este punto se empieza a tomar contacto con la realidad, a la vez que permite esclarecer si el deseo de convertirse en escritor corresponde a un arrebato pasajero o representa un motivo existencial. En el segundo caso, se despierta un denodado ahínco por superar las propias limitaciones sabedores de que lo bueno está por llegar.

Tomo 2

Dedicado a las técnicas de escritura: “… se expone el modo en que se ha de planificar un escrito y su presentación ante una editorial, la estructura de frases y párrafos, el uso adecuado de conectores, verbos y signos de puntuación. Se analizan los errores frecuentes y usos incorrectos del lenguaje, los tipos de textos…”

En el Tema 1 del Tomo II “Planificar un escrito”, nos encontramos al autor metódico que plantea los elementos para la construcción de una estructura literaria sólida, capaz de soportar los vaivenes de la inspiración y las ausencias de las escurridizas musas.

El profesor insiste, reiteradamente, en que el estilo debe ser cuidado, sencillo, elegante y directo, aún se trate de un ensayo. Siendo así, podemos decir que Ramón predica con el ejemplo. Incluso en el Tomo 2, en el que se sirve de un lenguaje descriptivo y expositivo, se observa el esmero en las palabras elegidas en cada una de sus frases.

Muchos de los temas, en especial de este segundo tomo, sirven para actualizar conocimientos. Hay conceptos que se dominan de forma implícita aunque, probablemente, se habrán olvidado sus fundamentaciones teóricas. Releerlos ahora representa una ocasión para incorporar herramientas útiles, del tipo que hacen la vida (y sus escritos), más fácil.

Si existe un tema que resulta de especial importancia para los escritores noveles es el número 23 “El escritor y la editorial”. El contenido de este capítulo bien podría ser el propio de una Master Class impartida en el marco del Taller de Escritura. Leerlo, ahorrará esfuerzos y sinsabores innecesarios.

Cabría terminar el análisis de esta obra con una breve semblanza del autor. Quienes hemos compartido conversaciones, anhelos y proyectos con Ramón Sanchis sabemos de su inagotable generosidad. Esta obra es el resultado de sacrificar tiempo a asuntos personales, de reducir las horas de descanso y aminorar la ocupación en otros divinos ocios. Antes que el reconocimiento personal, Ramón ha estado animado por el ideal de una Escuela de Autores que pueda replicarse en otras ciudades. Para ello, para ellos, queda ahora este manual. Gracias por tus clases, por tus incontables idas y venidas entre Madrid y Alicante, por tus desvelos e interés mostrado por cada uno de tus alumnos, en el afán de que lleguen a convertirse en la mejor versión (personal y literaria) de sí mismos.

(http://ellibrodurmiente.org/el-arte-de-ser-escritor-ramon-sanchis-ferrandiz/)

Las reflexiones en la narración. Artículo.

(Extracto de la conferencia “Criterios para una lectura experta” impartida el 21 de agosto de 2014 en el Centro Imaginalia de Alicante, dentro de la programación del Foro Literario El Libro Durmiente).

Las reflexiones en la narración:

Manuscritos antiguos_10_Virgilio romanaTodo autor, en mayor o menor grado, siente la necesidad de expresar sus propios pensamientos o de transmitir ideas en sus obras. Por ello, las reflexiones aparecerán en cualquier escrito, ya se trate de una carta personal, un artículo periodístico, una obra dramática, un poema o una narración. Tal vez no sean elementos indispensables que habrán de aparecer en cualquier texto, pero son piezas fundamentales en el desarrollo de cualquier obra literaria: su manejo adecuado confiere un arma poderosa al autor. 

“He llegado a la aterradora conclusión de que yo soy el elemento decisivo. Es mi enfoque personal el que crea el clima.  Es mi humor diario el que determina el estado del tiempo. Tengo un gran poder para hacer que mi vida sea triste o alegre. Yo puedo ser una herramienta de tortura o un instrumento de inspiración, yo puedo humillar o inspirar, puedo herir o curar. En todas las situaciones, es mi respuesta frente a lo que ocurre la que decide si una crisis va a exacerbarse o mitigarse, si una persona va a ser deshumanizada  o humanizada.

Si tratamos a la gente como lo que debieran ser, vamos a ayudarles a ser capaces de convertirse en lo que pueden ser”.  (Goethe.1749-1832)

De Vanessa Montfort:

“…Yo le observé desde muy lejos. Por qué si siempre me había sentido tan terriblemente cerca de él, por qué si también yo necesitaba transmitirle lo que guardaba en mi cabeza, por qué habíamos acabado eligiendo el dialecto del reproche en lugar del lenguaje del cariño”. (El ingrediente secreto. Vanessa Montfort)

De Rabindranath Tagore:

MUjer Hindú_00“…Yo solía poner a prueba mi fortaleza mental imaginando toda suerte de males que podían acaecerme: la pobreza, la prisión, el deshonor, la muerte y hasta la muerte de Bimala. Y cuando me decía que podría soportar con entereza cualquiera de esos males, creo que no me equivocaba. Pero había una cosa que no habría podido imaginarme nunca; y en ella pienso hoy, y me pregunto si podré sobrellevarla. La espina se me ha hundido en mi corazón, que me duele continuamente durante mi trabajo cotidiano. Y por la noche la siento hasta en el sueño. Hay momentos en que me despierto y me parece que toda la serenidad ha desaparecido de la faz del cielo. ¿Qué es? ¿Qué ha sucedido?”.  (“La casa y el mundo”. Rabindranath Tagore).


“…el verdadero valor del amor consiste en que enriquece los corazones más pobres. Para los corazones grandes hay en este mundo toda clase de recompensas divinas. Pero para las almas de poco precio Dios no ha reservado sino el amor”. (La casa y el mundo. Rabindranath Tagore).

 

 

La musicalidad de las palabras. Artículo

(Extracto de la conferencia “Criterios para una lectura experta”, impartida por  el autor el 21 de agosto de 2014 en el Centro Imaginalia de Alicante, programada por el Foro Literario El Libro Durmiente).

La musicalidad de las palabras:

“Ciertamente es un viejo sueño: convertir las palabras en música. Pero en realidad las palabras ya son música; en eso consiste la buena literatura. Pensemos por ejemplo en la poesía, que pretende lograr con el embrujo de las palabras estados elevados de belleza, armonía y musicalidad. El problema es que, al igual que no siempre hablamos con fundamento, con buenos razonamientos y buena dicción, en general no escribimos con la soltura y precisión debidas, ni con las palabras más adecuadas, bellas, armónicas, ni de la mejor musicalidad posible”. (Raysan)

Partitura_00Se define la musicalidad como el conjunto de las características rítmicas y sonoras que son propias de la música y son gratas al oído; de hecho se denomina musical a un sonido grato al oído. Algunos autores saben dotar a sus textos de dicha musicalidad, de modo que su lectura es como una cantinela que halaga los sentidos. Tal vez porque sus lecturas o su formación de adolescente hayan dirigido sus pasos hacia la poesía, tal como le ocurrió a Gabriel García Márquez, que incluso aplicaba a sus oraciones una métrica exacta. Rabindranath Tagore, el excelso poeta bengalí nos lo muestra en la bella prosa poética de La casa y el mundo:

“Yo había sido durante largo tiempo como un riachuelo al borde de una aldea. Mi ritmo y mi lenguaje eran distintos de lo que son ahora. Pero desde el mar llegó la marea y mi corazón se desbordó. Mis diques se rompieron y los grandes golpes de tambor de las olas marinas estallaron en mi corriente tumultuosa. No comprendía el sentido de los latidos de mi sangre. ¿Dónde estaba el «yo» que había creído conocer? ¿De dónde llegaba hirviendo hasta mí aquella ola de gloria? Los ávidos ojos de Sandip ardían ante mí, como lámparas sagradas ante el altar. Sus miradas proclamaban el milagro de mi belleza y de mi poder, y yo no oía otra voz que la de sus elogios ardientes, tanto los que expresaba en voz alta como los que callaba. Me preguntaba si Dios había creado de nuevo. ¿Querría él resarcirme del prolongado abandono en que me había tenido? Me había vuelto bella, yo que no lo era; y yo que antes no tenía importancia, sentía brillar en mí todo el esplendor de Bengala…”.

Cualquier texto gana en valor, no solo con la musicalidad de su estructura y composición, sino con la  musicalidad de las palabras que el autor utiliza; cada palabra es como un cofre de oro cargado de dádivas que algunos escritores saben reconocer bien. Bastará asomarse a la prosa poética de Julio Llamazares o Manuel Rivas para comprobarlo…

“La herrumbre del cerrojo, al rechinar bajo el empuje de una mano, bastará para romper el equilibrio de la noche y sus profundas bolsas de silencio…”

O también, a un relato de Ernesto Pérez Zúñiga. He aquí un ejemplo de La fuga del Maestro Tartini:

f3774144“En noches de temporal, cuando el viento hace crujir los mástiles y las jarcias enfurecidas y las bodegas de las goletas, el puerto era una caldera con hervores sincopados y violentos, la sorpresa de incontables golpes, la sinfonía de caos, su pisotón y su risa; el relámpago, la iluminación siniestra de la descomposición del orden —las calles borrosas por las ráfagas de lluvias, las embarcaciones en el chillido de las amarras que tratan de aguantar la violencia y el peso—. En noches de temporal, mi violín tocaba la partitura de la tormenta, la verticalidad de la naturaleza desencadenada, el desequilibrio de la ciudad cuyos goznes tiemblan…”.


 

Estilos o discursos narrativos.

Tema escrito por Raysan para el Taller Literario de Escritura Creativa “El Libro Durmiente” (2ª Edición). 09/02/2014.

Publicado en Feb.09.2014 en el blog: http://ellibrodurmiente.org/?p=3716

En toda narración, de un modo u otro, deben hablar los personajes de la historia, adoptándose diversas formas de materializar sus “discursos”. A dichas variantes en el modo de expresar las voces de los personajes se les denomina también “estilos narrativos”.
Bogart_Casablanca
a) En el estilo o discurso directo, la voz del personaje se destaca del contexto de la narración, con el fin de enfatizar su contenido. Entonces, al igual que ocurre en el cinematógrafo, quedará en suspenso la narración para iluminar sobremanera al actor principal de la trama.
Formalmente se resuelve como sigue: en una línea aparte se abre un guión y a continuación se hace hablar al personaje; de este modo, podrá expresarse con su propia voz, en su jerga y utilizando los giros del lenguaje que le son habituales. Podrá utilizarse para la voz del personaje, por ejemplo, un tiempo verbal en presente, en tanto que el narrador continuará su relato en otro tiempo verbal, generalmente utilizando el tiempo pasado. Ello destacará las intenciones del personaje, su nivel sociocultural, su mentalidad, situándolas en el centro de la escena, dándoles un relieve especial.
Así, en el discurso directo un personaje cualquiera podrá decir:
—Pero dime, no dilates más tu contestación… ¿estás embarazada o no?
Ante lo cual, el personaje a quien se dirige la pregunta podría contestar:
—No me presiones más, o de lo contrario ¡no verás nunca a tu hijo!
A veces, en mitad del discurso de un personaje pueden añadirse ciertasacotaciones, las cuales definen quién habla, el modo en que sucede la acción, o bien, con qué intenciones se dijo aquello. Se presentan escritas entre guiones, siendo el narrador quien se expresa a través de ellas. Veamos un ejemplo:
—No me presiones, o de lo contrario ¡no verás a tu hijo! —dijo dándole la   espalda mientras su mirada se perdía en el horizonte a través de los ventanales—. Creo que no merezco este trato…—continuó diciendo entre sollozos.
En el discurso directo, también se permite que el narrador ceda momentáneamente la voz al personaje, introduciendo una cita textual que resalte aquello que dice. Veamos como lo resuelve Isaac Bashevis Singer:
…Los vecinos le preguntaron adónde iba y él contestó: «Adonde los ojos me conduzcan».
…Le empapó el rostro con sus lágrimas y repetía como una posesa: «Nathan, Nathan. Que no conozcamos más males», así como otras frases más propias de cuando fallece un miembro de la familia.
…«¡Bueno, es el invierno, el invierno! —se dijo Herman Grombiner, mitad cantando, mitad gruñendo—. ¿Cuándo será Januka? El invierno ha llegado temprano este año». Herman tenía el hábito de hablarse a sí mismo. Siempre lo había hecho…
Chica-bar-virreina
b) En el estilo o discurso indirecto no se deja hablar directamente a los personajes, sino que el narrador nos informa, de un modo indirecto, sobre lo que aquellos dicen. Esta es la forma utilizada en el lenguaje coloquial, cuando alguien narra unos hechos o una conversación y nos cuenta lo que dijo una persona ausente… Se recurre entonces a los verbos de dicciónpara expresar aquello que el personaje manifestó y su manera de hablar (decir, afirmar, exponer, asegurar, apuntar, aseverar, matizar, declarar, etcétera).
“Pedro me dijo que vendría sin falta, aunque ya lo veis: no aparece”.
De esta manera, dado que no se destaca aparte la voz del personaje, el relato gana en fluidez, acortándose su extensión. No obstante, este estilo presenta también una faceta negativa, pues el discurso se halla totalmente en manos del narrador. En consecuencia, el lector puede tener la sensación de que “conoce” aquello que el personaje opina, aunque no alcanza a “escuchar” al personaje con la misma realidad que permite el discurso directo.
Un ejemplo de este estilo es la presente narración sacada de un cuaderno de bitácora jamás escrito:
Master and Comander_images
“Viendo que la mar permanecía en calma y que el viento no alentaba bastante, la gente parecía descontenta, murmurando en pequeños grupos. Algunos se atrevieron a decir que tal vez el almirante no estuviera capacitado para aquella empresa, ante lo cual el contramaestre, subiéndose al puente arengó a la tripulación con fuertes palabras. Una vez más, apeló a su buen juicio, conminándoles a tratar aquella cuestión cuando arribaran a puerto, pues a todos convenía salir de situación tan azarosa…”
En el discurso indirecto el narrador suplanta la voz de los personajes y nos describe las cosas que estos decían o murmuraban, las preguntas que se hicieron, las dudas que les asaltaban, narrando tales detalles mediante la utilización de expresiones como “se atrevieron a decir que”, “se preguntaban”, “murmuraban sobre la cuestión”, etcétera. Si en este pasaje recurriéramos al discurso directo, se transformaría como sigue:
 “Viendo que la mar permanecía en calma y que el viento no alentaba bastante, la gente parecía descontenta, murmurando en pequeños grupos. Algunos se atrevieron a decir que… «tal vez el almirante no esté capacitado para esta empresa», ante lo cual el contramaestre, subiéndose al puente arengó a la tripulación con fuertes palabras:
—Una vez más, apelo a vuestro buen juicio. Os conmino a tratar esta cuestión cuando arribemos a puerto, pues a todos nos conviene salir de situación tan azarosa…”.
c) El estilo indirecto libre es una variante del estilo indirecto; el narrador nos informa también de aquello que dicen los personajes, aunque evitando la acotación que utiliza expresiones del tipo “dijo que…”. De este modo, eliminando los verbos de dicción, el lector puede “escuchar” la voz de los personajes, tal como hablan, libre de artificios narrativos. Ello confiere a este estilo una frescura y pujanza indudables. Es un estilo más intuitivo para el lector, aunque encierra una mayor complejidad para el escritor. Generalmente, se utiliza en una narración en tercera persona.
5851_10_4839e26fa9465
Veamos cómo se maneja, revisando un ejemplo en el que se comparan los tres estilos:
En una narración escrita en discurso directo, la voz del personaje se desgaja del cuerpo del relato, siendo enunciada en un renglón aparte tal como sigue:
—No voy a salir, es demasiado tarde, y además está lloviendo —dijo Estela.
Actriz_Liv_Tyler-1Si recurrimos al discurso indirecto omitiremos la voz directa del personaje. Su  discurso quedará recogido en el contexto de la narración, como un comentario precedido de la expresión “dijo que”:
Estela dijo que no saldría, pues era demasiado tarde, y además lloviznaba. Prefería amarrar aquella conversación…
Finalmente, en el discurso indirecto libre, la misma conversación podría transcribirse de varias maneras, con mucha mayor soltura. Valga la siguiente muestra:
De pronto se paró en mitad de la habitación. No voy a salir, es demasiado tarde, y además está lloviendo. Prefería amarrar aquella conversación…
Por tanto, el discurso indirecto libre confiere una mayor viveza al texto, es menos falso, dado que lo libera de los artificios que utiliza el narrador. Sin duda, utiliza mejor los recursos literarios y da mayor libertad al autor en su forma de expresión. En suma, ofrece la ventaja de que la voz del narrador llega a pasar desapercibida, evitando la sensación de que alguien nos narra una historia, lo cual permite una mayor identificación del lector en la trama.
No obstante, en este tipo de discurso conviene que el autor incluya además, de cuando en cuando, el discurso directo. De este modo, se logra remarcar una frase relevante dicha por el personaje, destacándola de su contexto; al focalizar la atención del lector sobre dicha frase, se le confiere una mayor importancia relativa. Mientras el resto de la narración describe a los personajes y sus vivencias, sus inquietudes y comentarios, la voz acentuada como discurso directo, resaltará de un modo concluyente la actitud o el pensamiento de algún personaje, proporcionándole la impresión al lector de haber escuchado toda la conversación.
el-gato-con-botas-pelicula-1
En conclusión, a la vista de los estilos o discursos narrativos expuestos puede deducirse lo siguiente:
  • en apariencia, lo más objetivo sería citar las voces de los personajes tal como suenan, utilizando el discurso directo; en cambio, este estilo narrativo es el menos utilizado. Ello se debe a la dificultad que presenta el discurso directo para introducir de un modo apropiado los tonos de voz y los gestos que los personajes utilizaron. Las acotaciones del narrador salvan en parte dicho problema, aunque no puede caer sobre ellas el peso de toda la narración.
  • Si tan solo utilizáramos el discurso directo, no se podrían transcribir literariamente ciertos elementos utilizados en la comunicación cotidiana que van más allá del lenguaje académico, tales como el canturreo de una canción de cuna, las voces de un coro, o bien, las onomatopeyas. Ni tampoco ciertas palabras que se usan coloquialmente en el lenguaje fático por quien atiende en una conversación (sí, claro, pues…). A causa de ello, el narrador debe describir metafóricamente el sonido producido, el efecto provocado sobre los personajes, sus reacciones psicológicas, etcétera, recurriendo entonces a un estilo narrativo indirecto.
  • Si utilizáramos tan solo el discurso directo, todas las frases parecerían importantes. Por el contrario, utilizando con maestría la narración en estilo indirecto —tal como hace Gabriel García Márquez—, al intercalar las voces directas de los personajes tras la narración, éstas parecen más rotundas y determinantes, dado que previamente el narrador ha ido anunciando de un modo preciso lo que estos finalmente dicen.
  • No obstante, se puede utilizar con buenos resultados el discurso directo cuando queremos resaltar un modo de expresarse muy particular de un personaje. En todo caso, es siempre aconsejable que las voces de los personajes sean cortas, bien elaboradas y directas, para que la narración no pierda efectividad y no decaiga en el lector su interés en la lectura.
Es conveniente la buena práctica de los diferentes estilos citados, pues son las herramientas con que se modela el carácter de los personajes y se mantiene el tono narrativo. Pueden hallarse buenos ejemplos de los diversos estilos en “El hablador” de Vargas Llosa.

Gemelas – Juan Carlos Chirinos (Reseña)

Reseña realizada por Raysan, con motivo de la Presentación del libro Gemelas de  Juan Carlos Chirinos en “Fnac-Boulevar” de Alicante, el 16 de enero de 2014.

untitled

Juan Carlos Chirinos (Valera, 1967) es un escritor venezolano residente en Madrid. Estudio literatura en Caracas y realizó estudios de doctorado de Literatura española e Iberoamericana en la Universidad de Salamanca. Ha publicado relatos, novela, biografía y teatro, así como múltiples artículos en prensa, siendo incluido en diversas antologías sobre cuentos y escritura hispanoamericana, tanto en Venezuela como en España, Estados Unidos, Argelia, Cuba, Canadá y Francia.

Ha resultado ganador del Premio de la Bienal Literaria de cuento José Antonio Ramos Sucre y Primera Mención en el Premio de relato breve de la Embajada de España en Venezuela. Finalista de los premios internacionales de novela Rómulo Gallegos, y de relato breve Juan Rulfo de Radio Francia Internacional. Su obra se ha traducido a varias lenguas. Entre sus obras podemos destacar, “Leerse los gatos” (1997), “Homero haciendo zapping” (2003)“El niño malo cuenta hasta cien y se retira” (2004), “Miranda, el nómada sentimental” (2004, “Nochebosque”(2011)  y “Gemelas” (2013).

Juan Carlos Chirinos es un claro exponente de la nueva narrativa hispanoamericana y de lo que él mismo denomina como el nuevo desembarco de la narrativa venezolana en España. En esa visión se alinea junto a autores de la talla de José Balza, Ednodio Quintero, Juan Carlos Méndez Guédez, Alberto Barrea Tyszka, Israel Centeno, Domenico Chiappe y Victoria de Stefano, los cuales prosiguen la labor literaria de otros autores tan relevantes como Adriano González León, Arturo Uslar Pietri y Miguel Otero Silva.

imagesTL5U45VE

En su novela “Gemelas”, publicada por la editorial Casa de Cartón en mayo de 2013, Chirinos plantea la situación de una ciudad tomada por animales exóticos. Pelicanos, tucanes, guacamayos, loros, caballos, koalas, ñúes, serpientes, canguros, elefantes y otros muchos animales extraños se adueñan de las calles y parques de Madrid. La gente, sorprendida, no sabe si ello es debido a la irresponsabilidad ciudadana de quienes abandonan a sus mascotas, al cambio climático, o acaso a extrañas migraciones de animales. La prensa anda al acecho y las autoridades no saben dar una explicación convincente de los sucesos. La probable muerte de una mujer a manos de un león, y el suicidio de la periodista que había denunciado los hechos enfrentando públicamente al Alcalde, plantean una situación tensa y enigmática. De la mano del inspector Bermejo y del oficial Cruz, el lector se adentra en un mundo oscuro, desgranando paso a paso una trama plagada de turbios intereses y recovecos.

Ésta es una novela escrita con maestría que acrecienta el interés del lector a medida que recorre sus páginas; una novela de intriga, bien planificada, en la que se van atando cabos al paso que transcurre la historia. Una novela que se disfruta…porque Chirinos sabe jugar con las palabras adecuadas, manejando un extenso vocabulario y combinando perfectamente la acción, las imágenes y las reflexiones.

Su relato encierra, como telón de fondo, una profunda visión de lo social, de las vivencias y realidades de unos personajes cotidianos que se parecen demasiado a aquellos que pueblan nuestro entorno, en ciudades deshumanizadas y mediocres; unos personajes aparentemente sencillos y habituales, hasta que descubrimos sus miserias y trasfondos. De este modo, miserias y realidades van de la mano en la narración tal como la belleza y la muerte, “unas hermanas gemelas y contradictorias”. Porque la literatura de Juan Carlos Chirinos, en general, es todo un juego simbólico, cuyo significado no se ofrece a primera vista ante el lector; este, debe descubrir, no sin esfuerzo, las claves que subyacen tras lo aparente.

En suma, el autor ha desarrollado una obra esmerada, minuciosa e intensa, cargada de bellas descripciones y ricos matices psicológicos, en donde los personajes se dibujan de un modo certero y a veces despiadado. Una obra en donde las debilidades humanas, los conflictos emocionales, y las ambiciones de todo tipo  se entrecruzan: una obra magnética, que atrapa desde su inicio.

Enlaces:

http://juancarloschirinos.blogspot.com.es/ (pagina oficial del autor)

http://suite101.net/juan-carlos-chirinos-garcia

http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Carlos_Chirinos

http://delamanchaliteraria04.blogspot.com.es/2008/04/el-nuevo-desembarco-de-la-narrativa.html

http://www.creatividadinternacional.com/profiles/blogs/rese-a-literaria-nochebosque-de-juan-carlos-chirinos