“Mujeres que compran flores”, de Vanessa Montfort (Reseña lit.)

El viernes 12 de mayo de 2017, a las 20h, la autora Vanessa Montfort presenta su maravilloso libro “Mujeres que compran flores” en el Centro Imaginalia, en una actividad organizada por el Foro Literario de El libro Durmiente. Se adjunta el enlace con la Reseña del libro…

9 Mayo, 2017Reseña realizada por Ramón Sanchis:
Editorial: Plaza y Janés. Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.U. ISBN: 978-84-01-01730-8;    DEP.LEGAL: B-15.457-2016. Páginas: 445 páginas.   Año: 2016.
Vanessa Montfort, es una escritora al alza que se encarama a los primeros lugares del panorama literario español, indefectiblemente, con pasos firmes, reclamando aquello que merece por derecho propio. Su modo de escribir aporta sensibilidad, frescura, introspección psicológica, imaginación, humor, un análisis de la condición humana que no elude dar opiniones valientes sobre la realidad de nuestro mundo, aportando a cambio, una visión ética, cargada de un idealismo pragmático y sincero.
El libro que comentamos, Mujeres que compran flores, presenta de un modo magistral la vida de cinco mujeres que giran en torno a Olivia, una dama enigmática y fascinante que regenta la floristería El jardín del Ángel, en pleno Barrio de las Letras de Madrid. A través de esta obra, su autora nos presenta distintos aspectos o categorías de la psicología femenina, y por contraparte, la de otros tantos tipos de hombres con los que ellas se relacionan.
La protagonista de la historia, Marina, tras la muerte de su marido, decide mudarse al barrio en que vivieron los grandes literatos españoles, cerca de la floristería. Cuando ella asoma por la tienda, Olivia decide tomarla como ayudante… Y a la par que Marina descubre el carácter y los problemas personales de las diversas mujeres que compran flores, comienza a restañar sus heridas. No en vano dirá Olivia… “a mí siempre me gustaron las personas con cicatrices”.
Al igual que el proceso que sigue la crisálida para dar lugar a la efímera belleza de una mariposa, Marina, acostumbrada a vivir como “copiloto” de su marido, irá afirmando su carácter, desarrollando su nobleza y fuerza interior, aprendiendo a gobernar su vida, integrándose en un grupo de amigas que a la postre serán inseparables, cuyas transformaciones humanas discurrirán en paralelo.
Varias mujeres, frecuentan la singular floristería que antaño fue cementerio y en la cual fueron enterrados personajes ilustres. Todas ellas tienen una vida incompleta, arrastran frustraciones y complejos, miedos e insatisfacciones… Pero todas se solazan en la tranquilidad de su trastienda y sus parterres, se arrellanan bajo las ramas de su olivo centenario, encontrando la protección de Olivia —esa hada madrina que parece tener la misión de ayudar siempre a los demás—. Ella las reúne y reconduce, las apoya y anima, insuflándoles sueños e ideales. Les recordará que el tiempo no espera, que las decisiones son perentorias, pues “el miedo conduce a la inmovilidad”. “El mundo necesita más Quijotes”, dirá Olivia, pues “Vivir es una tarea urgente” en la que convine “no dejar de soñar”.
Marina, viéndose reflejada en el comportamiento de aquellas mujeres, irá reconociendo sus propias limitaciones y carencias como persona. Pronto relativizará su dolor, enfrentando sus fantasmas y miedos, a fin de reconstruir su maltrecha personalidad. Con el paso del tiempo, de la mano de Olivia  descubrirá el lenguaje simbólico de las flores, ese saber perdido con el que las personas se transmiten mensajes secretos y buenos deseos, aprendiendo a leer en el corazón de los demás los sentimientos y estados de ánimo que nunca muestran, sus angustias y necesidades, a fin de ayudarles en su torpe caminar. De este modo, Marina, recogerá el testigo de Olivia, “porque el idealismo es contagioso”, aprendiendo a conducirse a sí misma y a ofrecer apoyo a quien lo precise.
Finalmente, se embarcará ella sola en un velero para cumplir una promesa hecha a su marido. En el imprevisible mar Mediterráneo, afrontará peligros, sentirá el embate de la tormenta, la angustia de la niebla y las diversas corrientes marinas en puja, para resurgir renovada tras su prueba iniciática, al igual que un Ulises que partiera en busca del ignoto occidente, de su Jardín de las Hespérides.
En esta y en otras obras anteriores, Vanessa Montfort ha demostrado que maneja como nadie los recursos y herramientas del buen escritor: una trama muy bien estructurada, que se desarrolla con intensidad creciente, manteniendo la intriga y la atmósfera de misterio; personajes intensos, bien delineados, con perfiles psicológicos descritos con maestría, que evolucionan a lo largo de la narración al compás de los sucesos… personajes creíbles, en los cuales, muchos lectores reconocerán verdaderos prototipos humanos; la intensidad de la acción y los diálogos inteligentes; el ritmo, la belleza y la calidez de la narración, las imágenes poéticas, la musicalidad de las palabras, siempre bien elegidas y certeras, junto a una profundidad reflexiva en sus máximas, ideas y observaciones, que aportan, no uno, sino muchos mensajes al lector.
En suma, una novela recomendable, brillante, entretenida, inteligente, de gran calidad literaria, que añade un nuevo eslabón a la cadena dorada que conforma la trayectoria de Vanessa Montfort.
La autora: Nacida en Barcelona (1975), aunque afincada en Madrid desde su infancia, es licenciada en Ciencias de la información, novelista y dramaturga. Esta es su cuarta novela, alcanzando en dos de ellas el Premio Internacional Ateneo de Sevilla, tanto en modalidad juvenil (con El ingrediente secreto en 2006), como en la de adultos (con Mitología de Nueva York, en 2010). Ya desde su etapa universitaria, dirigió tres obras de teatro, siendo invitada posteriormente a los cursos de la Royal Court Teatre en Londres. Ha escrito la primera versión teatral de La Regenta y el monólogo musical Sirena negra. Ha recibido dos encargos internacionales de obras teatrales, Chalk Land, y Balboa. Pertenece al colectivo artístico llamado Hijos de Mary Shelley, creado por Fernando Marías, y ha participado en la producción de la película Nuestros amantes, de M.Ángel  Lamata. Su obra narrativa y teatral figura en numerosas antologías y ha sido traducida a varios idiomas. Acumula ya varios premios relevantes: Premio Nacional Cultura Viva 2009, al autor revelación del año; la Orden de los Descubridores (de la Univers. St. John´s de Nueva York) y los citados Premios Ateneo de Sevilla.

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Las reflexiones en la narración. Artículo.

(Extracto de la conferencia “Criterios para una lectura experta” impartida el 21 de agosto de 2014 en el Centro Imaginalia de Alicante, dentro de la programación del Foro Literario El Libro Durmiente).

Las reflexiones en la narración:

Manuscritos antiguos_10_Virgilio romanaTodo autor, en mayor o menor grado, siente la necesidad de expresar sus propios pensamientos o de transmitir ideas en sus obras. Por ello, las reflexiones aparecerán en cualquier escrito, ya se trate de una carta personal, un artículo periodístico, una obra dramática, un poema o una narración. Tal vez no sean elementos indispensables que habrán de aparecer en cualquier texto, pero son piezas fundamentales en el desarrollo de cualquier obra literaria: su manejo adecuado confiere un arma poderosa al autor. 

“He llegado a la aterradora conclusión de que yo soy el elemento decisivo. Es mi enfoque personal el que crea el clima.  Es mi humor diario el que determina el estado del tiempo. Tengo un gran poder para hacer que mi vida sea triste o alegre. Yo puedo ser una herramienta de tortura o un instrumento de inspiración, yo puedo humillar o inspirar, puedo herir o curar. En todas las situaciones, es mi respuesta frente a lo que ocurre la que decide si una crisis va a exacerbarse o mitigarse, si una persona va a ser deshumanizada  o humanizada.

Si tratamos a la gente como lo que debieran ser, vamos a ayudarles a ser capaces de convertirse en lo que pueden ser”.  (Goethe.1749-1832)

De Vanessa Montfort:

“…Yo le observé desde muy lejos. Por qué si siempre me había sentido tan terriblemente cerca de él, por qué si también yo necesitaba transmitirle lo que guardaba en mi cabeza, por qué habíamos acabado eligiendo el dialecto del reproche en lugar del lenguaje del cariño”. (El ingrediente secreto. Vanessa Montfort)

De Rabindranath Tagore:

MUjer Hindú_00“…Yo solía poner a prueba mi fortaleza mental imaginando toda suerte de males que podían acaecerme: la pobreza, la prisión, el deshonor, la muerte y hasta la muerte de Bimala. Y cuando me decía que podría soportar con entereza cualquiera de esos males, creo que no me equivocaba. Pero había una cosa que no habría podido imaginarme nunca; y en ella pienso hoy, y me pregunto si podré sobrellevarla. La espina se me ha hundido en mi corazón, que me duele continuamente durante mi trabajo cotidiano. Y por la noche la siento hasta en el sueño. Hay momentos en que me despierto y me parece que toda la serenidad ha desaparecido de la faz del cielo. ¿Qué es? ¿Qué ha sucedido?”.  (“La casa y el mundo”. Rabindranath Tagore).


“…el verdadero valor del amor consiste en que enriquece los corazones más pobres. Para los corazones grandes hay en este mundo toda clase de recompensas divinas. Pero para las almas de poco precio Dios no ha reservado sino el amor”. (La casa y el mundo. Rabindranath Tagore).

 

 

El lenguaje figurado. Artículo.

El lenguaje figurado. Denotación y connotación de las palabras.  

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El lenguaje literario utiliza como herramienta las palabras, pero ellas encierran más de un significado. No siempre el mensaje que trasmiten las palabras es igual al significado objetivo que se les ha adjudicado (su denotación), sino que esconden un significado variable y subjetivo (su connotación) que depende de la intencionalidad del autor (ironía, frases con doble sentido, etcétera). Por ello decimos…

“Daniel es un lince”; “a este chico le falta un tornillo”…

Por tanto, más allá de su significado aparente, el lector ha de saber interpretar aquello que connotan las palabras, en virtud del contexto en que se hallan y de las semejanzas reales o imaginarias que encierran (analogías, alegorías, paradojas, leyendas, mitos, signos, emblemas, símbolos, etcétera). Tal ocurre en el ejemplo de lenguaje figurado que aparece en la novela La Fuga del maestro Tartini, de Ernesto Pérez Zúñiga…

…Contemplé la ciudad rojiza, felina, el lomo erizado de torres”,

La Alhambra_mirador-de-san-nicolas_00

porque una ciudad puede tener muchos apelativos, pero solo ante la mirada vigilante de un escritor, la ciudad aparece como un felino recostado, cuyas torres se levantan sobre su lomo como el pelaje que se eriza. En dicho lenguaje figurado o imaginario, el escritor puede utilizar diferentes figuras literarias: metáforas, comparaciones o símiles, metonimia, metáforas de situación, personificaciones, etcétera. Expondremos a continuación algunos ejemplos…

Metáfora:

Es el cambio de sentido en las palabras o de una frase por semejanza. Así sustituimos el nombre de cualquier cosa por otra con la que guarde una semejanza.

“sus ideas eran mariposas y se posaban aquí y allá”…
“el atardecer fenecía”

Así, dirá Gabriel García Márquez en la siguiente metáfora:

“Tuvo que remontar los afluentes de la memoria”,

y el lector, que sabe que la memoria no tiene afluentes, recurre a una interpretación simbólica de dicha metáfora.

Manuel Rivas dice en su libro “Las llamadas perdidas”:

 “…sus ojos eran dos tizones”,  

Mirada enamorada

En esta metáfora se considera que sus ojos son ardientes como tizones, es decir, como palos a medio quemar que albergan un rescoldo y refulgen con su fuego interior. De este modo, al emplear un significado diferente al habitual mejoramos la comprensión del concepto, dando a una persona la cualidad de un objeto o viceversa. En virtud de ello, la metáfora citada podría escribirse a la inversa tal como sigue…

 “los tizones de sus ojos”
“sus ojos, dos tizones”

Metáfora de situación:

En realidad, la metáfora no persigue la comparación entre dos términos sino más bien la identificación simbólica entre ellos. También se pueden comparar de un modo metafórico dos situaciones, trazando un paralelismo evidente entre ellas. La metáfora de situación añade un significado simbólico a una circunstancia o suceso. Observemos con detenimiento la siguiente metáfora utilizada por Vanessa Montfort…

Llanto“…entonces mis ojos comenzaron a llenarse muy poco a poco, dos bañeras inundándose por un descuido. Y el grifo se quedó abierto y el agua empezó a desbordarse por mi cuello y sobre mis manos…”.

Aquí el llanto se describe mostrando dos bañeras [los ojos] que se inundan por un descuido y rebosan incesantemente [las lágrimas]. En la narración no se comparan sino que se identifican dichas figuras (los ojos, por los que manan las lágrimas de un modo desmedido, se identifican con dos bañeras que se desbordan) por su relación de semejanza.

Metonimia:

Cambio de sentido en las palabras o de una frase en virtud de su correlación o correspondencia…

Hay varios tipos, de entre los que citamos algún ejemplo…

“Bebió un vaso de vino”; “llora la ciudad conquistada”; “es la mejor pluma de nuestra literatura”; “perdió la cabeza”; “un Jerez es mejor que un Rioja”…

En realidad nadie puede beberse el “vaso” que contiene el vino, sino el vino contenido en el vaso, pero en esta metonimia se identifica el vino por su copa, con la que guarda relación. Tampoco llora la ciudad al ser conquistada, sino las gentes que fueron conquistadas, pero en la metonimia se sustituyen ambos términos en virtud de su correspondencia. No pierde la cabeza en realidad quien se vuelve loco, pero relacionamos la locura con la imagen de “perder la cabeza”. De igual modo, la expresión “un Jerez” suplanta a “el vino de Jerez” que estoy tomando…

La invención de vocablos o expresiones:

…Y cuando las palabras habituales no alcanzan, ni tampoco las imágenes del lenguaje figurado, un verdadero escritor cuenta también, entre sus cualidades mágicas, con la capacidad de inventar vocablos y conceptos para expresar sus intuiciones. Tal como un mago que se permite adelantar lo que ha de ocurrir en el futuro, el escritor se aventura a utilizar expresiones y conceptos que, acaso, se incorporarán más tarde al lenguaje. Este es el caso de William Shakespeare que inventó, entre otros, los siguientes términos:

“sin pies ni cabeza”, “mantener un perfil bajo”, “la verdad se sabrá”, “ser duro de corazón”, “ser un ejemplo de fortaleza”, “ser el hazmerreír”, “desaparecer como por arte de magia”…
(Extracto de la conferencia “Criterios para una lectura experta” dictada en el Centro Imaginalia de Alicante el 21 de agosto de 2014, dentro de la programación del Foro Literario El Libro Durmiente).

La leyenda de la isla sin voz – de Vanessa Montfort.

Reseña escrita por Raysan para el Libro Durmiente.

Carmen Posadas ha dicho de este libro: “Una novela brillante en la que el lector encontrará, además de una magnífica historia, personajes dignos del mismísimo Dickens”.
Para Rosa Montero: “Vanessa Montfort nos habla del infinito dolor del mundo, pero también de la infinita esperanza en este cuento gótico bellísimo, sorprendente y conmovedor, lleno de magia y de sombras“.

Vanessa Montfort_Pres Libro 25_02_2014

            

El libro durmiente estuvo ayer, día 25 de febrero, en la primera presentación realizada en nuestro país del libro “La leyenda de la Isla sin voz”, de la escritora Vanessa Montfort. El acto se desarrolló en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés (Plaza de Callao – Madrid), un lugar inmejorable que se encontraba a rebosar. La expectación que desde hace meses había levantado la publicación de la tercera novela de esta escritora, se vió ampliamente satisfecha. Los elogios venidos desde Hispanoamérica tras darse a conocer allí la obra, se han visto refrendados.
Tras la presentación formal, por parte del Director del Ámbito Cultural y del editor, Plaza y Janés, el escritor Fernando Marías entabló una distendida conversación con Vanessa Montfort sobre los valores de su libro.
Vannessa Montfort_Pres Libro La isla sin Voz
La autora explicó que su novela trata sobre una historia que desde hace tiempo quería escribir, porque anhelaba crear el personaje de una heroína romántica, Anne Radcliffe, a fin de comprobar qué podía sugerirle, qué podía contar desde dentro, como mujer. Está ambientada en Estados Unidos, a fines del siglo XIX; un país en crisis que mantiene hacinados en una isla a los excedentes humanos que no puede asumir la sociedad, fruto de una inmigración desbordante. Pertenece al género de la ficción histórica —al que la autora prefiere llamar fábula histórica—en donde se extiende, con la base de una gran documentación histórica de la época, una pátina de ficciónuna mezcla bien engarzada entre personajes históricos y ficticios para que sea creíble la novela, pues ya se sabe que los novelistas somos mentirosos vocacionales.
En 1842, un gran escritor, Charles Dickens, viajó a Estados Unidos por primera vez para leer sus obras; ya era un autor reconocido a quien la multitud esperaba en el puerto de New York. En la presente novela, Dickens, actuando casi como protagonista principal, recibirá una misiva que le impulsa a visitar aquella isla emplazada frente a Manhattam, la isla de Blackwell, en donde conoce a Anne Radcliffe, una joven enfermera que le acompañará en su aventura.
Allí, en la Isla sin voz, permanecen hacinados los delincuentes, prostitutas, mendigos, ancianos, personas desvalidas e inmigrantes desconocedores del idioma, junto a quienes tienen enfermedades infecciosas o mentales; en sus hospicios viven los pobres y huérfanos desheredados de la vida; en el cementerio de los sin nombre reposan los restos de muchos extraños…
Dickens, de origen humilde, que tuvo que vivir en prisión cuando su padre fue encerrado en ella porque la familia no tenía dinero, como escritor comprometido con su tiempo, se muestra preocupado por conocer la vida y las situaciones degradantes en que se hallan aquellos seres humanos; preocupación que compartirá con otros autores de su época, tales como Washingthon Irving o Julio Verne, que también aparecen en la obra.
Es brillante la forma en que la autora supone que Dickens fue creando su magnífico Cuento de Navidad; un cuento escrito para ofrecer un rayo de esperanza a quienes se encontraban atrapados en aquella isla maldita. Otro personaje tangencial de la obra, aunque muy significativo, lo encarna la joven periodista Nelli Blay, personaje real que infiltrada en la isla de Blackwell dio a conocer los atroces tratamientos que allí se realizaban.
Según Fernando Marías, esta es una novela que puede apasionar a cualquier lector…una obra sobre la vida, una metáfora sobre la literatura…, pues narra la historia de tantos monstruos buenos y malos, —como muchos que existen ahora—, los cuales viven atrapados en situaciones de las que no pueden salir. Tal vez por ello sea una metáfora sobre la literatura, en donde el escritor, a la par que busca sus propios monstruos, persigue conocer a esos ‘monstruos’ que cuentan historias, pues tienen sentimientos dentro que no pueden aflorar sin ser castigados; sentimientos que el escritor nos ofrece.
Vannessa Montfort_40Vanessa Montfort afirmó en la presentación de su libro que La leyenda de la Isla sin Voz “es una obra sobre el oficio de escribir y la forma en que se cuentan las historias: porque cada historia tiene su forma de contarse y lo más difícil es hallar la forma de contarla”. En esta historia, tan brillantemente narrada, la autora ha querido acercar al lector a la figura de Dickens, a la par que, mostrando las realidades y carencias de una época tan similar a la nuestra, pretende transmitir un mensaje de ilusión y de esperanza. Para la autora, “las crisis no son crisis políticas ni de valores, sino crisis sociales”, y de ellas se puede salir; “sí, siempre se puede.
Fernando Marías auguró que “este es un libro que irá lejos y que dará muchas alegrías a su autora”. Lo suscribimos:  ¡no se lo pierdan!

Croniria. Raquel Lanseros (Reseña)

Reseña escrita por Raysan para El Libro Durmiente el 17 de noviembre de 2013.

http://ellibrodurmiente.org/wp-admin/post.php?post=3250&action=edit

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Raquel Lanseros, nació en Jerez de la Frontera (Cádiz) en 1973, aunque se siente leonesa de adopción. Es una de las poetisas más reconocidas y premiadas del ámbito literario español. Sus poemas se han incluido en antologías de varios países europeos, en Estados Unidos e Iberoamérica y han sido traducidas a idiomas tan dispares como el inglés, italiano, holandés, hindi, turco, hebreo, francés, etcétera. Desde que iniciara en 2005 su recorrido en la poesía ha publicado seis libros de poemas. Cuenta en su haber con el Premio de Poesía Unicaja, un accésit del premio Adonais, el premio de Poesía del Tren, y el Premio Internacional de Poesía “Antonio Machado en Baeza”.

Raquel Lanseros y Vanessa Montfort
Raquel Lanseros y Vanessa Montfort

Por un extraño lance del destino, Raquel Lanseros me regaló su libro Croniria, el mismo con el cual había realizado su presentación en Bilbao. Más adelante he visto a Raquel en una foto junto a mi querida amiga Vanessa Montfort, si bien nunca supe que se conocieran; seguramente les une un futuro rutilante. Poco a poco, la madeja del destino fue tejiendo su aquel. Ahora me encuentro ante este libro profundo y misterioso que he leído despaciosamente en mis viajes de metro.

Sus poemas, que aventan palabras al infinito, me obligan a escribir esta reseña, pues gracias a ellos, este ciego, porque lo soy, dada mi condición de poeta que olvidó su oficio, ha vuelto a percibir la belleza. Escuchando las melodías que sus versos susurran al viento, he aprendido de nuevo a leer braile en la oscuridad de mi alma. El viento de la poesía ha llegado de nuevo a mi casa, tumbado la puerta…

Decir que las palabras despiertan conciencias a su paso, es el mejor homenaje que se le puede hacer a un escritor; y yo quiero entregar las monedas al barquero que me ha llevado a la otra orilla y hacer aquí ese homenaje.

Sí, Raquel, tus poemas alientan sueños inmensos e insuflan ideales en los horizontes de tantos huérfanos desheredados de la belleza. Porque se infiltran sinuosos y sibilantes en las verdes praderas del mundo interior, sin que ningún rincón permanezca ajeno a la convulsión.

De la mano de las imágenes que dibujas en el aire, me he adentrado en la intrincada floresta de tu forma de ser, porque leyendo tu libro he encontrado la fuente que mana inalterable en tu origen primigenio. En las páginas de tu libro se vislumbran los delicados amaneceres de tus días, tu profundidad, alegría y entusiasmo, pero también, las sombras de un alma apenada por sus emociones, transida por el desamor y la tristeza. Y sin embargo, en tus poemas, siempre te ofreces dispuesta al retorno, al resurgir de un alma pujante que aspira a la luz más nítida. Tu mensaje enseña a vivir, porque es de fortaleza y de amor, cumpliendo así la mejor finalidad de la Poesía.

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Hay en Croniria una sensación de camino que el poeta precisa recorrer: “aprende por tu bien el arte de marcharte/ siempre un segundo antes de que te hayan echado”. Tal vez porque el poeta es un caminante que busca su propio ser. Por ello dirás… “nunca le tengas miedo al horizonte, no hay placer más sabroso que el trayecto/ acepta el pan servido en cualquier parte/ disfruta del asilo que te ofrezcan/ pero ten preparadas las maletas”.

Te he oído hablar de esos bosques que a menudo se extienden en nuestro interior y llegan hasta el linde donde se pierden las promesa que la vida nos hizo. En tus palabras dirás, “existen bosques blancos en los que llueven ahoras/ y las promesas buscan una sombra”. En tales momentos, nos parece que “…no hay nada más allá de aquellos árboles./ En los linderos ha acampado el tiempo/ bajo un cielo siniestro de estrellas apagadas”. Porque en tus poemas siempre se encuentra la fuerza de las imágenes.

En tu libro haces culto al amor, pero un amor entregado y de verdaderas emociones. Por ello dices… “que no entre en la batalla quien sucumba/ ante el rencor pequeño de las humillaciones./ Sabed, son necesarias descomunales dosis/ de grandeza de espíritu y coraje/ en las lides calladas de la pasión humana”. El verdadero amor reclama la identificación total con el ser amado…“Somos el mismo aliento en cuerpos simultáneos”, “…veo tu rostro en el mío/ y en el rostro de todos los que he visto”. Pero el amor ofrece a cambio un atisbo de eternidad…“...Solo quien ha besado sabe que es inmortal”.

Señalas también, la tozudez de aquellos que son insensibles al don de la poesía: “…dicen que no hace falta la poesía. Suponen que la gente necesita comer. Con eso basta”. Poco saben ellos que cada poema es “como un árbol que crece hacia el origen” buscando un sabia antigua y milenaria, cargada de sueño ancestrales. Tal vez la poesía no pueda desasirse de uno mismo, tal como la vida y la muerte no pueden zafarse la una de la otra, porque según tus palabras… “Poesía es lo contrario de la muerte. Esta certeza súbita de lo desconocido”. Los poetas son imprescindibles para que el transcurso de la vida se encamine hacia la belleza y la bondad que el mundo precisa. Por ello tu cierras el círculo con tus palabras certeras: “…que objetivo tan arduo intentar convencer no obstante junio de la inutilidad de la poesía”.

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En tus poemas dices que… “mi palabra es un patio sin llave donde es bien recibido quien aprecie la sombra de una higuera y un vaso de buen vino”. Por ello brindo, bajo el árbol de la vida, tomando un buen vino en honor de los futuros que alientan tus palabras audaces. No entonaré una despedida, porque he aprendido de tus versos “que las despedidas tienen ojos de perro herido”, tan solo expresaré un deseo: que sigas alentando la belleza hacia el infinito, porque los ciegos necesitamos ver.

Las metáforas (Tema del Taller de Escritura Creativa).

Publicado por Raysan en el Taller de Escritura Creativa “El Libro Durmiente” (Tema 14, agosto 2013).

Mirada enamorada

Se emplea la figura literaria denominada metáfora cuando para designar una cosa, utilizamos el nombre de otra con la que guarda semejanza, tal como utiliza Manuel Rivas en su libro “Las llamadas perdidas”:

 “…sus ojos eran dos tizones”.

En esta metáfora se considera que sus ojos son ardientes como tizones, es decir, como palos a medio quemar que albergan un rescoldo, y refulgen con su fuego interior. De este modo, al emplear un significado diferente al habitual mejoramos la comprensión del concepto, dando a una persona la cualidad de un objeto o viceversa. En virtud de ello, la metáfora citada podría escribirse a la inversa tal como sigue…

 “los tizones de sus ojos”.

Las metáforas puede aplicarse indistintamente a objetos, emociones, sentimientos e ideas, y también, a una palabra, una frase o expresión. Podríamos decir, por ejemplo:

“el arroyo de cristales licuados”;

“el atardecer fenecía”

“el frío mármol despertó en mi mano irisadas sensaciones”;

“mis sentimientos hacia ella eran torrentes cristalinos”;

“sus ideas eran diáfanas y se posaban aquí y allá como una lupa de aumento”

 Podemos encontrarlas también en las frases hechas y en el lenguaje coloquial utilizado en nuestra vida cotidiana…

 el tiempo huye”; “el tiempo es oro”; “he perdido el tiempo”; “necesito pasar página”; “la noticia fue como un jarro de agua fría”; “está en la primavera de su vida”; “él es un pozo de ciencia”

A menudo, las metáforas relacionan incluso un término “real” con otro “imaginario”, entre los que existe cierta analogía. En palabras de Jorge Icaza se dirá que…

 …el hambre era un animal que ladraba en el estómago”.

De un modo similar se expresa Vanessa Montfort en su libro “El ingrediente secreto” cuando dice…

 …pero la pobreza le estaba mordiendo la ilusión y la falta de ilusión bebía vino hasta hartarse

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En este pasaje se relaciona a la pobreza con un perro hambriento que va devorando las ilusiones de la persona.

Al enlazar entre sí dos elementos apelando a su relación de semejanza se crea entre ellos un vínculo mediante la “imagen poética” utilizada. Si por ejemplo, vinculamos la palabra “cabellos” (como término real) y la palabra “oro” (como término imaginario), vale decir indistintamente,

  metáfora simple: sus cabellos son oro”,

  metáfora de complemento: sus cabellos de oro”, o bien el oro de sus cabellos”.

A partir de este instante la imagen metafórica podrá suplantar al elemento real en virtud de dicho vínculo de identidad: en este caso nos hallaremos ante una metáfora pura.

  Metáfora pura: “el oro de su frente” (pues se omite el término real, cabellos)

En realidad, una metáfora admite otras muchas variantes, de las cuales mostramos, a continuación, tan solo algún ejemplo:

  aposicional: sus cabellos, oro de su frente”;

  negativa: “no eran cabellos, sino oro”; “no era oro, sino sus cabellos”;

  descriptiva: “sus cabellos, oro, fulgor, belleza y pasión”

La relación entre el término inicial de una metáfora (sea un objeto, palabra o frase, sentimiento o idea) con el término final (sea un concepto o figura poética) nos sugiere la comparación entre ellos. No obstante, debemos indicar que la metáfora no es una comparación o símil, aunque encierra de modo inevitable una comparación tácita. Tal es el caso cuando se dice, por ejemplo…

“el átomo es un sistema solar en miniatura”.

En realidad, la metáfora no persigue la comparación entre dos términos sino más bien la identificación simbólica entre ellos. Observemos con detenimiento la siguiente metáfora utilizada por Vanessa Montfort…

Ojos Tristes 28    

“…entonces mis ojos comenzaron a llenarse muy poco a poco, dos bañeras inundándose por un descuido. Y el grifo se quedó abierto y el agua empezó a desbordarse por mi cuello y sobre mis manos…”

Aquí el llanto se describe mostrando dos bañeras [los ojos] que se inundan por un descuido y rebosan incesantemente [las lágrimas]. En la narración no se comparan sino que se identifican dichas figuras (los ojos, por los que manan las lágrimas de un modo desmedido, se identifican con dos bañeras que se desbordan) por su relación de semejanza.

Las metáforas no son una mera combinación de palabras. Ellas pretenden remarcar una característica concreta del objeto o término de partida, a fin de mostrar un matiz diferente, utilizando un nuevo aspecto del lenguaje con un significado más bello. La utilización de metáforas propicia una manera de describir más imaginativa, impactante y colorista, permitiendo al autor crear un lenguaje propio.

Faro al atardecer_02    

Así, Manuel Rivas, gran maestro en el uso de las metáforas, nos dirá…

“…acampaban al lado de la franja de dunas, esa tierra de nadie, frontera que amansaba los vientos entre la playa y el fértil valle ”.

De Vanessa Montfort extraemos también otra metáfora que crea lenguaje de autor…

“sus párpados melocotón, cerrados sin esfuerzo con elegancia de ostra…”

Cuando las palabras habituales no alcanzan a expresar las ideas o sentimientos que pretende mostrar, entonces el autor recurre a “la magia de la metáfora”, porque ella aporta en virtud de su relación de semejanza un significado no solo más bello, sino más pleno y rotundo… En su libro “Mujeres de ojos grandes”, Ángeles Mastretta expresará el sentimiento de pena como sigue:

“…ella sentía una pena de navajas por todo el cuerpo”

En otro ejemplo extraído del mismo libro, la autora nos muestra a una madre acunando a sus niños al borde de la cama,

“…dispuesta a decirles cuentos y canciones hasta que entraran en la paz del ángel de la guarda”,

Esta madre solícita no se conforma con que sus hijos se duerman y tengan sueños reparadores, sino que alcancen una paz angelical…

Podemos añadir que las metáforas son importantes en una obra literaria no solo porque nos permiten “ver desde otro punto de vista más bello” los objetos, sentimientos e ideas, sino porque “encierran un significado simbólico” que rebasa el significado habitual. Con las metáforas nos adentramos en un nivel simbólico que no puede faltar en la literatura creativa, un nivel paralelo a la realidad que subyace escondido hasta que el autor descubre la clave de su existencia y nos lo muestra.

Por este motivo, la metáfora es de uso habitual en la poesía, donde el autor escribe empujado por una arrebatada e impetuosa imaginación. Es sobre todo en la poesía donde, a menudo, se colorean las emociones y se perfilan las ideas mediante imágenes que guardan semejanza con aquello que se desea expresar. En “La Ilíada”, el poeta Homero utiliza la siguiente metáfora:

“…la obscura nube de los enemigos”.

El poeta Pablo Neruda, en su poema “Te recuerdo como eras” dibuja con palabras la siguiente expresión:

“…en tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo”.

Enlaces:

http://ellibrodurmiente.org/?p=2604

Taller de Escritura Creativa de “El Libro Durmiente” (2ª Edic)

Publicado en la página de Facebook de El Libro Durmiente:

INICIO DE LA 2ª EDICIÓN DEL TALLER DE ESCRITURA CREATIVA

  • El viernes 27 de septiembre de 2013 dió comienzo una nueva Edición del Taller de Escritura Creativa, que tendrá una duración de 9 meses hasta junio de 2014. El profesor tutor del taller es Ramón Sanchis Ferrándiz. Además, impartirán clases especiales de este Taller los siguientes escritores: Jorge Eduardo Benavides, Vanessa Montfort, León Arsenal, Eva García Sáenz, Maribel Romero Soler, Juan Carlos Chirinos, Ernesto Pérez Zúñiga, Juan Carlos Méndez Guédez, Cristina Jimena y María Jesús Romero.

Escritores que participan en el Taller de Escritura Creativa “El Libro Durmiente”

El Libro Durmiente ha iniciado la 2ª Edición del Taller de Escritura Creativa, cuya duración será de 9 meses, hasta junio de 2014. Siguiendo la línea iniciada el año anterior, en esta edición se cuenta con la participación de un selecto grupo de escritores, destacados en el panorama editorial, que impartirán clases especiales a los alumnos.

Este esfuerzo por acercar a los autores más relevantes al Taller de El Libro Durmiente, sobre todo si se tiene en cuenta que se realiza por gente que se dedica a esta coordinación de modo altruista y voluntario, creemos que es francamente compensado con la satisfacción de aprender de los mejores.

Nos complace recibir la visita de tan relevantes autores, a fin de ofrecer a quienes quieren aprender a escribir el mejor de los recursos posibles: su contacto personal con aquellos que tienen oficio, que han encontrado un sendero adecuado que otros quisieran seguir. Ellos han aprendido a transmitir sus ideas y principios, a veces escondidas en las historias, poemas o dramas que escriben, por tanto merecen nuestro mayor reconocimiento.

Debemos agradecer también a dichos autores, que en estas ocasiones hayan rebajado el nivel de sus honorarios atendiendo al perfil altruista de El Libro Durmiente. En verdad ello nos permite confesar que, en última instancia, todos estamos al servicio de la literatura, como forma de expresión artística y humana en sus más alto nivel.

Añadimos a continuación la relación de autores que participarán en este Taller…

Jorge_Eduardo_Benavides PhotoJorge Eduardo Benavides.- Escritor peruano que vive en España desde 1991. Ha impartido varios Talleres Literarios en Tenerife y Madrid, dictando conferencias sobre temas literarios en diversos países e instituciones (como por ejemplo el Instituto Cervantes). Ha colaborado en la redacción de varias Revistas Literarias y suplementos culturales. Ha publicado 2 libros de cuentos y 4 novelas, destacando la más reciente “Un asunto sentimental”. Ha sido finalista en certámenes prestigiosos, tales como el Rómulo Gallegos, Bienal de Cuentos de la Cope, Tigre Juan, NH de relatos, etcétera…Ha recibido el Premio Nuevo Talento FNAC (2003) y el Premio de Novela Corta Julio Ramón Ribeyro.

5a9453d47f34df5dc81eba98245fd48eJuan Carlos Chirinos García.- Escritor venezolano que reside en Madrid. Ha publicado 10 libros, entre novelas, cuentos y ensayos de tema social o histórico; ha sido incluido en varias Antologías de Cuentos de varios países. Su obra se ha traducido en varias lenguas. Es un claro exponente de la nueva narrativa hispanoamericana. Ha resultado ganador del Concurso de Relato Corto Internacional Juan Rulfo, del Premio de la bienal de cuento Ramos Sucre y del Premio de relato breve de la Embajada de España en Venezuela. Finalista de los premios internacionales de novela Rómulo Gallegos y de relato corto Juan Rulfo.

ernestoperezzunigaErnesto Pérez Zúñiga.- Nace y reside en Madrid. Ha publicado 7 novelas, y 5 libros de poemas. Es ensayista y autor de varios artículos publicados en revistas literarias. Ganador del XXIV Premio Torrente Ballester con su novela “La fuga del Maestro Tartini”, y del XVI Premio Internacional de Novela Luis Berenguer con su novela “El segundo círculo”.

 

mendezguedezJuan Carlos Méndez Guédez.- Escritor venezolano que reside en Madrid. Es autor de 17 libros, entre novelas, cuentos y ensayos; se le ha incluido en 20 Antologías de Cuentos, ya sea en Venezuela o España. Su obra se ha traducido en varias lenguas. Ganador del 40ºPremio Internacional Ciudad de Barbastro de Novela corta, del VI Premio Ateneo de La Laguna (ex aequo). Finalista del premio Rómulo Gallegos y del premio de novela Fernando Quiñones.

descargaLeón Arsenal.- Escritor madrileño que reside en A Coruña. Ha ido pasando del ensayo y de la literatura fantástica al género de la novela histórica. Ha publicado un total de 11 obras. Es ganador del Premio Minotauro 2004, Premio Espartaco de la Semana Negra a la mejor novela histórica (2006), Premio Internacional Ciudad de Zaragoza de Novela Histórica (2006), y su último XI Premio Algaba de Biografía, Autobiografía y Memorias.

 

vanessamontfortVanessa Montfort.- Hija de madrileña y neoyorquino, reside en Madrid. Novelista, dramaturga, periodista y traductora; imparte también cursos y talleres de escritura dentro y fuera de España. Autora de varios textos teatrales, ha sido invitada en dos ocasiones por el Royal Court Theatre de Londres (Internacional Residency for Emerging Playwrights 2007 y Spanish Voices 2008), donde toma talleres con los principales dramaturgos británicos. Ha realizado publicaciones colectivas, siendo incluida en antologías de relatos como promesa de la literatura española. Comenzó su andadura con XI Premio Ateneo Joven de Sevilla por su novela “El ingrediente secreto” (2006), y posteriormente el Premio de Novela Ateneo de Sevilla (2010) por “Mitología de Nueva York”. Ha recibido el Premio Nacional Cultura Viva 2009 al Autor revelación del año, yel galardón de “La orden de los descubridores” otorgado por la Cátedra de Lengua y Literatura Española St. John’s University de Nueva York.

eva-gracia-saenzEva García Sáenz.- Nació en Vitoria aunque vive en Alicante; trabaja en la Universidad de Alicante. Tras publicar su primera novela “La Saga de los Longevos” en Amazón, se ha convertido en un fenómeno en las redes sociales. Durante meses se ha mantenido su obra en el “top ten” de Amazón superando el nivel de ventas de los best sellerstradicionales; se ha editado en formato papel y ya se ha traducido al inglés. Es una firme promesa de la narrativa actual.

 

ROMERO_SOLER__MARIBELMaribel Romero Soler.- Autora alicantina, es abogada y diplomada en Redacción y Estilo, en Formación de Lectores y en Novela Negra. Coautora del libro de relatos “El Pintalabios y del libro “Doscientas cuestiones de Derecho que todo el mundo quiere saber”; colabora habitualmente en la revista virtual “Visión Femenina”. Jurado en el Certamen Internacional de Relato Breve ‘La Lectora Impaciente’. Finalista del Premio Azorín (en 2010) y del Premio de Novela Volkswagen-Qué Leer (en 2011); recientemente finalista del V Concurso de Literatura de Montaña “Cuentamontes”. Ha resultado ganadora del I Premio de Novela Corta ‘Letras Oscuras’ y del IV Premio López Torrijos con su novela “El perfil de los sueños”.

descarga (1)Cristina Jimena.- Nace en Alcoy (Alicante) y vive en España hasta 1995, año en que se traslada a Alemania. Compagina su trabajo en el campo del marketing con la escritura. Ha publicado su primera novela “Y de pronto cambió mi vida” con una gran respuesta por parte de la crítica y el público. Escrito con frescura y profundidad, este libro la ha convertido en una joven promesa de nuestra literatura.

 

 

379297_161558063992117_4277215_aMaría Jesús Romero Olivas.- Agente literario; es co-directora de la Agencia de Autores.

Enlaces:

http://jorgeeduardobenavides.com/2012/10/29/jorge-eduardo-benavides/

http://juancarloschirinos.blogspot.com.es/2005/05/no-entiendo-nada.html

http://www.ernestoperezzuniga.com/

http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Carlos_M%C3%A9ndez_Gu%C3%A9dez

http://leonarsenal.com/http://www.deconcursos.com/web/noticia.php?id=27684&p=1

http://es.wikipedia.org/wiki/Jorge_Eduardo_Benavides

http://vanessamontfort.com/

http://www.esferalibros.com/autor/eva-garcia-saenz/;http://lasagadeloslongevos.com/

http://revistanuevasletras.com/2013/03/06/las-letras-versatiles-de-maribel-romero-soler-escritora-digital-y-en-papel/

http://www.editorial-club-universitario.es/cjimena/?p=52

http://www.agenciautores.com/

Las Imágenes (Tema del Taller de Escritura Creativa).

Escrito por Raysan para el Taller de El Libro Durmiente.

Las Imágenes.

Todo escritor, en mayor o menor medida, necesita utilizar las imágenes en una narración. Ellas engalanan con su poesía los relatos, añaden colorido a la descripción de un paisaje o lugar, dan vivacidad a las expresiones de cualquier personaje, y muestran con mayor realismo sus sentimientos y emociones.

Las imágenes son indispensables para recrear un mundo imaginario. Mediante los fuegos de artificio que dibujan en el aire, olvida el lector que lee unas líneas sobre un papel, logrando así, que se adentre ensimismado en el relato.

Veamos algunos ejemplos del libro “El ingrediente secreto” de Vanessa Montfort…

“Las sombras bailaban por las paredes al mismo ritmo que los fogonazos de la lumbre…”.

El pueblo entero dormía como un gran caldero abandonado en un fogón…”.

Del libro “Las llamadas perdidas” de Manuel Rivas extraemos las imágenes…

“De entre los altos setos de laurel salió la luna con un resplandor de orgullosa alquimia…”.

“Hay cuadros que quieres tocar con los dedos y hay cuadros que son ellos los que te tocan a ti. Los que titilan como gotas de rocío en las telarañas de tus ojos…”.

“Las hojas del manzano eran de un verde manso, que dependía del humor de la luz…”.

“El calendario tiene los nudillo de un boxeador que golpea la saca del tiempo…”.

Las imágenes amplifican la descripción de los personajes y las realzan con su belleza poética:

“Era una mujer muy morena, de ojos grandes y negros, con una punta de brillante grafito que pintaba rápidos bocetos al mirar”.

“En el resplandor de las llamas, tenía cara de ángel y demonio, el físico de un adolescente en el que van tomando posiciones, como injertos, los gestos duros de un hampón”.

Las imágenes recrean con la ensoñación de las palabras los lugares que perdimos, evocando aquellos instantes que se difuminaron en el tiempo. Ellas pintan en la paleta del tiempo las cicatrices de las civilizaciones y las amarguras de las gentes, antes de que el pasado se adormezca y petrifique…

Imaginarios colores trazan caminos imposibles en la mente y tejen ensoñaciones fugaces, perfilando con entusiasmo el porvenir

“El verano tarda en llegar al valle, pero a veces regala,como un juerguista melancólico, un largo bis. En estas ocasiones, el crepúsculo dura lo que la sesión de cine y se pone en technicolor”.

“En la fragua oceánica del poniente, entre ascuas que chirrían, germinaban a un tiempo las olas y las nubes”.